Mientras el debate público mira diez años para adelante, en las aulas ya está pasando algo urgente: alumnos que usan la IA como atajo y pierden, sin darse cuenta, el esfuerzo cognitivo que los hace aprender. MentorIA existe para que los docentes recuperen ese terreno — con criterio propio, no con miedo ni con dependencia.
Licenciada en Comunicación Social, diplomada en Neurociencias Aplicadas a la Educación y docente de nivel secundario en Santa Fe. MentorIA nació de una pregunta que se repetía en cada clase: ¿qué le pasa a un cerebro adolescente cuando delega el pensamiento antes de haberlo ejercitado?
No es un proyecto que celebra la tecnología ni uno que la rechaza. Es un espacio que la mira con criterio pedagógico — defendiendo algo que hoy es casi contracultural: que la fricción, la lentitud y el esfuerzo genuino siguen siendo insustituibles para aprender.
"Enseño a pensar con la tecnología, no a depender de ella."